Cuando hablamos de autoestima muchas personas piensan, la mía es muy buena, es fuerte, fui criado en un buen ambiente o en un hogar estable, supongo que estoy bien en ese sentido; sin embargo, muchas acciones y elecciones tomadas a diario (hasta de forma inconsciente) parecen comunicar lo contrario.

Qué es la autoestima, cómo puedes hacer para validar el estado actual de la tuya y en segundo lugar, cómo puedes fortalecerla.

A través de esta entrada procuraremos responder estas y otras interrogantes. Empecemos por el principio y es entender a qué nos referimos cuando hablamos de este concepto.

Qué es la Autoestima

De manera muy simple, se refiere al sentido general que una persona tiene sobre su valía (tu consideración sobre tu valor personal).  Es una especie de auto-percepción de cuánto vales, te apruebas o te aprecias.

la autoestima
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De acuerdo con el experto en autoestima Morris Rosenberg, es simplemente la actitud favorable o desfavorable hacia uno mismo.

Hay factores que inciden en tu autoestima.  Estos son algunos de ellos:  experiencias vitales, genética, personalidad, pensamientos, circunstancias sociales y reacciones de los demás.

Tip esencial

La autoestima no es fija, por el contrario es maleable y medible.  Eso es magnífico porque puedes medirla y mejorarla.

Cómo puedes hacer para validar el estado actual de la tuya

Aunque hay pruebas psicológicas para ayudar a medirla, además del trabajo con un experto en este campo, hay algunas conductas o características que te pueden servir de guía para validar tu estado actual en este sentido.

qué es la autoestima baja
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Una es si estás abierto a la crítica y a la retroalimentación, porque entiendes cómo esto te ayuda a crecer y que tu valía no depende de cómo te ven los demás.  Otra es, reconoces tus errores de forma clara.  También el sentirte cómodo al dar y recibir cumplidos, así como mostrar armonía entre lo que dices y haces.

Las personas con alta autoestima no tienen miedo de mostrar su curiosidad, discutir sus experiencias, ideas y oportunidades. También pueden disfrutar de los aspectos humorísticos de sus vidas, se ríen de sí mismos sin mayores inconvenientes y se sienten cómodos practicando la asertividad.

Otros aspectos que resaltan en alguien con alta autoestima son:  se aprecian a sí mismos y a otros; disfrutan al crecer como personas y encuentran significado para sus vidas; son capaces de lograr introspecciones profundas; toman sus propias decisiones y aunque otros opinen y ellos escuchen, actúan de acuerdo con sus principios e ideas y tienen claros su valores;  se concentran con mayor facilidad en resolver problemas en sus vidas; suelen tener relaciones amorosas y respetuosas.

Dan sus opiniones con valor y consideración, son amables al hacerlo pero sin dejar de compartir sus deseos y necesidades.  Se esfuerzan por dejar huellas positivas en otras personas.  Evitan detenerse en el pasado y se concentran mucho en el momento presente.  Creen que son iguales a los demás, ni mejores ni peores.

Rechazan la manipulación.  Mantienen mejor un equilibrio saludable entre el trabajo, el juego y la relajación.  Aceptan desafíos y se arriesgan para crecer, aunque haya fallas.  Expresan sin temor sus gustos, su sentimientos o disgustos, con la consideración correspondiente hacia los demás.

Ya viste cómo puede lucir una alta y saludable autoestima, ahora es tiempo de ver el lado contrario.

Cuáles son algunos indicios de autoestima baja

Si te enojas o te irritas fácilmente, además de ser falta de autocontrol, puede estar vinculado a tu estima.  Sientes que tu opinión no es importante o lo que haces nunca es lo suficientemente bueno.  Eres demasiado sensible a las opiniones de los demás o le das excesiva relevancia.

Dudas de cada decisión y no ves el ambiente o mundo circundante (no importa cuál sea) como un lugar seguro.  Experimentas con cierta regularidad emociones de tristeza e inutilidad.  Te cuesta mantener relaciones y las que tienes las percibes como poco amorosas o poco saludables.

Evitas correr riesgos o probar cosas nuevas.  Te resulta difícil fijar límites. Esto abre la puerta para que otros rebasen lo que estás dispuesto a permitir.  Prestas más atención a tus puntos débiles.  No te sientes seguro sobre quién eres.  Sientes que la experiencias negativas te consumen.  Te cuesta mucho decir no, aunque a veces sea lo que realmente quieres decir.

Para ti es un desafío pedir que satisfagan tus necesidades.  Tiendes a tener una perspectiva pesimista y negativa de la vida.  Dudas de tus habilidades o posibilidades de éxito.  Experimentas emociones negativas como miedo, ansiedad o depresión con cierto grado de frecuencia.  Te comparas mucho con los demás y a menudo ellos son mejores que tú.

Si llegaste a la conclusión de estar más del lado de quienes tienen una autoestima baja, presta atención a tus opciones.

Cómo fortalecerla, 6 sugerencias clave

La buena noticia: numerosos estudios han encontrado maneras de fortalecer la autoestima en niños, jóvenes y hasta en adultos.

Un dato interesante, hay una correlación entre el optimismo y tu propia estima.

Te compartimos estos seis consejos prácticos del investigador y experto en autoestima Dr. John M. Grohol.  Le añadimos, por supuesto, algunas ideas adicionales para complementar.

#1  Haz un inventario inicial de autoestima para darte una línea de base

No se puede mejorar lo que no se mide y para saber si estás logrando robustecer tu autoestima requieres tener una idea más clara de dónde te encuentras en este momento.

Puede ser algo tan simple como escribir 10 de tus fortalezas o talentos o 10 aspectos que las personas admiran o reconocen de ti y 10 de tus debilidades. Esto al menos te dará un punto de partida para comenzar a desarrollar una concepción honesta y realista de ti mismo.