Antes de entrar en materia y hablar sobre bienestar emocional, vamos a empezar por definir qué es el bienestar y cuáles son sus 8 dimensiones.

Si quieres vivir a todo color, una de las propuestas básicas de este sitio, requieres aprender a llevar una vida con bienestar, en otras palabras una vida sana, saludable, plena y feliz.

¿Qué es el Bienestar?

El bienestar es un proceso activo de tomar conciencia y decisiones intencionales hacia una vida saludable y plena.  Si eliges esto lograrás un estado de satisfacción personal, de comodidad, y de confort.  Te sentirás satisfecha(o) y tranquila(o) con tus condiciones físicas, mentales y emocionales.

Va mucho más allá de estar libre de enfermedades o ser muy saludable, es un proceso dinámico de cambio y crecimiento en múltiples dimensiones.  De hecho la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que es  “un proceso consciente, autodirigido y en evolución para alcanzar su máximo potencial”.

¿Por qué es Importante el Bienestar?

Aunque la respuesta es obvia, vale la pena enfatizar por qué este es un tema que debería ser crucial para ti en este momento y ante todo luego de este año en el que muchos de los eventos sucedidos, han podido minar el nivel de satisfacción general con tu vida.

Mantener un nivel óptimo de bienestar suele ser directamente proporcional con el poder disfrutar una vida de mayor calidad.

Todo lo que haces y cada emoción que sientes se relaciona con tu bienestar.  A la vez, tu bienestar afecta directamente tus acciones y emociones. Es un círculo continuo que puede ser virtuoso o vicioso. Por ende, es vital que procures lograr un bienestar óptimo para controlar el estrés, reducir el riesgo de enfermedades y tener mayores interacciones positivas.

Las Dimensiones del Bienestar

Justo en otra entrada compartíamos que cuando se habla de bienestar lo que sueles pensar, casi en automático, es tener buena salud o buenas condiciones físicas, pero este término se relaciona menos con tener unas finanzas saludables, o buenas relaciones interpersonales o excelentes condiciones de trabajo.  Sin embargo, existen ocho dimensiones del bienestar.

Estas dimensiones son interdependientes, es decir cada una está interrelacionada con la otra y la afecta. Cada dimensión es igualmente vital en la búsqueda de una salud óptima.

Las 8 dimensiones del bienestar son:  emocional, ocupacional, espiritual, ambiental, financiera, física, social e intelectual.

En A Colorful Day ya hemos hablado del bienestar financiero y hoy haremos lo propio con el bienestar emocional.

Ahora sí, Bienestar Emocional de qué se trata

El bienestar emocional se refiere a la conciencia, la comprensión y la aceptación de tus emociones y tu capacidad para manejar de forma efectiva los desafíos y los cambios.   Requiere que fortalezcas tu autoconciencia y tu autorregulación ambos pilares de la inteligencia emocional.

Si te haces consciente de esto, ello inspira tu cuidado personal, tu relajación, la reducción del estrés y el desarrollo de tu fuerza interior.  Tomar conciencia significa que le prestes atención, que estés atenta(o) a tus sentimientos, tanto a los que etiquetas como positivos o negativos y que llegues a entender cómo gestionas estas emociones y cómo a su vez estas emociones conducen tu actuar.

Conlleva que dejes de funcionar en piloto automático y cada vez, con más frecuencia e intencionalidad, hagas una pausa para reflexionar cómo te sientes, qué pensamientos están detrás del cómo te sientes y cómo estás respondiendo ante las diversas situaciones o sucesos de la vida.

El bienestar emocional también incluye tu capacidad de aprender y crecer a partir de las experiencias.

Es una de las dimensiones del bienestar general que fomenta tu autonomía y tu habilidad para la toma de buenas decisiones (aquellas que son congruentes con los nobles propósitos que buscas para tu vida en general).

Dentro del bienestar emocional está el cuidado preventivo de la salud mental, uno de los principales desafíos de salud en la actualidad, ante todo luego de toda esta pandemia.

¿Qué Significa estar Bien Emocionalmente?

Es que aprendas a estar en sintonía con tus sentimientos, como mencionamos antes, desprenderte del piloto automático y prestar más atención a qué sientes, qué piensas y cómo accionas en consecuencia.

Esto, además de que eleva tu autoconocimiento y autoconciencia,  te va a permitir gestionar de forma más efectiva tus respuestas.

Cuando pones más atención a cómo te sientes, también puedes darte cuenta más fácilmente de tus sensaciones corporales.  Si un tema es importante para ti (ya sea que te agrade o te moleste), genera en ti alguna emoción.  Esa emoción se manifiesta de diversas formas en tu cuerpo.  Te puede producir la sensación de un ligero malestar o alguna molestia, puede afectar tu frecuencia respiratoria o tu ritmo cardiaco o generarte tensión muscular.

Escuchar a tu cuerpo es una forma de reconocer cuando estás sintiendo algo que puede ser significativo para ti.  Ello te va a ayudar a reflexionar mejor la respuesta que te conviene dar en vez de solo reaccionar de forma visceral o con bajo autocontrol.

Cuanto más prestes atención a tus sentimientos y emociones y actués sobre ellos, más confiables se volverán.

Las emociones no son buenas ni malas, Son reacciones instintivas tanto al mundo que te rodea como al que está dentro de ti. Sirven como guía para informarte aquello que necesitas y ayudarte a adaptarte al entorno.  El inconveniente surge cuando las ignoras o minimizas y permites que controlen todas tus actuaciones o respuestas.

A veces, esas emociones persisten y te quedas atrapada(o) en ellas. Desarrollar la conciencia de tus emociones y cómo te afectan es un ingrediente clave en el tratamiento que es el bienestar emocional.

Otra sugerencia valiosa para lograr mayor equilibrio emocional es evitar mirar demasiado hacia el pasado o hacia el futuro.  El escritor Ekhart Tolle en su best seller El Poder del Ahora justo llama a esta práctica de vivir enfocado en el futuro tiempo psicológico. Él señala que causa mucha ansiedad y estrés.

Estar emocionalmente bien te anima a reducir la velocidad y vivir más en tiempo presente.  No significa que estés feliz todo el tiempo, sino que aprendes a estar más consciente de ti mismo y ello te permite elegir cambiar hacia una forma en la que te sientas mejor o que te genere mejores resultados.

Cómo tener Bienestar Emocional

Una gran manera de iniciar tu camino hacia el bienestar emocional es cultivando el optimismo.  El optimismo te ayuda a aceptar todas las emociones, tanto positivas como negativas, con una actitud de confianza que te permite aprender de tus errores.

Al lograr mejorar esta dimensión del bienestar experimentarás la vida a través de una lente o visión diferente. Sentirás que estás más equilibrada(o) y desarrollarás un profundo sentido de conciencia.

A continuación algunos consejos prácticos que te ayudarán con tu bienestar emocional.

  • Elige mantener una óptica positiva y optimista de la vida.  Parte de ello es que sonrías con más frecuencia.  La risa tiene efectos terapeúticos y maravillosos en tu cuerpo y tus emociones.  No se trata de reir todo el tiempo o ignorar tus sentimientos.  Todo lo contrario, aun en los momentos más difíciles una visión optimista te ayuda a encontrar oportunidades o ideas creativas que te permiten salir más rápido del bache en el que te encuentres.
  • Practica el vivir de forma más consciente, desarrollar tu autoconciencia.  Esto lo puedes lograr con meditación, respiración, reflexión, escuchando a tu cuerpo, sus reacciones, prestándole más atención a tu sentir.  En las noches realiza un escaneo de tu día, cómo te sentiste, cómo actuaste, qué pudiste hacer diferente.  Esto no es para juzgarte sino para ver otras posibilidades, otros caminos posibles a tomar que te ayuden a conectar mejor con los resultados que quieres para tu vida.
  • Acepta cuando cometes errores que son experiencias de aprendizaje, no los veas como fracasos o algo terrible.  Aprende de ellos.

Aunque no hay fórmulas mágicas o caminos únicos para fortalecer tu bienestar emocional queremos compartirte estas estrategias que señala el NHI (National Institute of Health):

#1 Cambia tu perspectiva

Los expertos sostienen que quienes están emocionalmente bien, tienden a experimentar menos emociones negativas y son capaces de recuperarse de las dificultades más rápido.  Esto es lo que conocemos como resiliencia. Por otra parte pueden aferrarse a las emociones positivas por más tiempo, o usan su imaginación para recrearlas y apreciar los buenos momentos.  Esto se convierte en una herramienta personal para mantener el bienestar emocional.

Acciones que te pueden ayudar a cambiar tu perspectiva:  saborea tus éxitos y tus buenas obras, aprende a perdonarte (todos, sin excepción, cometemos errores).  Aprende de ellos y enmienda, si es necesario, pero no te autoflageles.  Rodéate de personas cuya compañía disfrutes, que sean optimistas.  Conéctate con tu propósito de vida, qué quieres lograr, qué principios y valores son claves para ti.

#2 Aprende a reducir el estrés

Es natural que, de vez en cuando, te sientas estresado.  Lo que no es sano es que vivas estresado de forma casi permanente.

El estrés puede darte una oleada de energía cuando más se necesita, cuando recibes el shot inicial de adrenalina. Pero si dura mucho tiempo, una condición conocida como estrés crónico, esos cambios de “alerta máxima” se vuelven dañinos en lugar de útiles.

Tu tarea, como persona autoconsciente y cuidadosa de su bienestar emocional es aprender formas saludables de lidiar con el estrés.

Acciones que te pueden ayudar a controlar o reducir el estrés:  duerme y descansa apropiadamente; realiza ejercicios físicos con regularidad; establece prioridades para que puedas soltar algunas tareas cuando te sientas muy demandada(o); practica métodos de relajación como respiración, Yoga, meditación; construye una red de apoyo emocional, personas de confianza con las que puedas hablar en los momentos en los que el estrés ataca y cuya relación te ayuda a bajar las revoluciones o niveles de estrés.

Si te sientes incapaz de sobrellevar tu situación no dudes en buscar ayuda profesional de salud mental.  Un consejo que da el Dr. Daniel Amen, especialista en el cerebro, cuando tienes alto estrés es practicar una serie de respiraciones conscientes.  Inhalas contando hasta 5 mentalmente, luego exhalas contando nuevamente hasta 5 y lo haces 5 veces.

#3 Duerme bien

Para lograr mucho de lo que deseas hacer en tu día, a menudo sacrificas el sueño. Pero el sueño afecta tanto la salud física como la mental. Es vital para tu bienestar.

Si estás cansado, no puedes funcionar de la mejor manera. El sueño te ayuda a pensar con más claridad, a tener reflejos más rápidos y a concentrarte mejor.

Toma medidas que te ayuden a dormir bien por la noche con regularidad.  Estas medidas pueden incluir tu alimentación y tu higiene del sueño, lo que sueles hacer cerca de la hora en la que te acuestas a dormir.

Acciones que te ayudan a dormir mejor:  establece una rutina de sueño, es decir procura acostarte y levantarte a una hora similar cada día; limita el uso de dispositivos móviles a la hora de acostarte; haz actividades que te relajen, tal vez un baño con agua tibia o escuchar algún tipo de música; evita el alcohol o estimulantes como la cafeína antes de dormir; incluye ejercicios físicos durante el día, pero no cerca de la hora de dormir.

#4 Enfrenta las pérdidas

Cuando muere alguien a quien amas, tu mundo cambia. No existe una forma correcta o incorrecta de vivir este tipo de duelo. Aunque la muerte de un ser querido puede resultar abrumadora, la mayoría de las personas son capaces de superar el proceso de duelo con el apoyo de familiares y amigos.

Acciones que te ayudan a sobrellevar la pérdida:  come bien, haz ejercicio y procura dormir adecuadamente; busca algún grupo de apoyo para vivir el proceso de duelo; evita tomar decisiones importantes o realizar cambios drásticos mientras estás atravesando esta situación; sé paciente contigo mismo, practica el amor propio y la consideración contigo es natural que un momento así te conduzca por una montaña rusa de emociones; habla con amigos y hazles saber qué requieres hablar y ser escuchado.

#5 Fortalece tus relaciones sociales

Las conexiones sociales pueden ayudarte a proteger la salud y alargar la vida. Los científicos están descubriendo que los vínculos con otros pueden tener efectos poderosos en la salud, tanto emocional como físicamente.

Estas relaciones pueden ser con parejas románticas, familiares, amigos, vecinos u otros. Las conexiones sociales pueden influir en tu biología y bienestar.

Acciones que te ayudan a construir un sistema de apoyo saludable:  procura establecer realaciones sólidas y amorosas con tus hijos; únete a algún grupo con el que compartas algún pasatiempo o actividad que disfrutas; inscríbete en una clase para aprender algo nuevo; intégrate a algún voluntariado o grupo de apoyo en la comunidad; en la medida de lo posible, viaja y conoce a personas nuevas.

#6 Practica la atención plena

Aunque el concepto de atención plena comenzó a cobrar mayor fuerza hace algunos años, se trata de una antigua práctica.  Su propósito es que logres estar completamente consciente de lo que está sucediendo en el presente, de todo lo que sucede dentro y de todo lo que sucede a tu alrededor.

Tiene que ver con lo que mencionamos varios párrafos atrás de evitar vivir tu vida en “piloto automático”.  Convertirte en una persona más consciente requiere compromiso y práctica.

Acciones que te ayudan a vivir más en el presente:  practica la respiración consciente, realiza respiraciones profundas y conéctate con lo que sientes al hacerlo; disfruta un paseo por la naturaleza y mientras lo haces observa y escucha con atención todo lo que está a tu alrededor; si hay pensamientos que te perturban, minan tu confianza o te desaniman anótalos y confróntalos. Con esto los sacas de tu cabeza y ello te facilita el que puedas mantener tu atención en lo que estés haciendo en ese momento; al comer saborea tu comida, percibe los olores, las texturas y escucha a tu cuerpo; aprende más sobre mindfulness (googlea información al respecto).

Notas finales

El bienestar emocional es la base de tu salud y bienestar general. Cuando estás emocionalmente sano, puedes lidiar con todos los aspectos de la vida, incluidos los problemas imprevistos, los estresores diarios, las relaciones, el trabajo, la escuela, los hijos o familiares, lo que te proporciona alegría, tristeza, preocupación o dolor.  Te ayuda a crear felicidad en tu vida.

No se trata de que vas a estar feliz 24/7, no es realista, sino que a pesar de todo lo que suceda puedes en esencia ser feliz, incluso cuando enfrentas dificultades.

Pensar que lograrás mejor salud o bienestar emocional al tener éxito es el camino equivocado.  Contrario a ello, cultivar deliberadamente tu salud emocional, te posiciona mejor para seguir avanzando, hacia el éxito que deseas y que mereces.


Cuéntanos

Disfrutaste nuestra entrada Cómo tener Bienestar Emocional (la ruta hacia un Estilo de Vida Feliz).  Cómo sientes que está tu bienestar emocional. ¿Conocías las 5 dimensiones del bienestar?

Puedes sugerirnos, de acuerdo con tu experiencia, qué actividades o acciones te ayudan a mejorar tu salud emocional.   Has disfrutado esta entrada, ¿qué opinas?

Nos encantaría recibir tus comentarios, anécdotas y sugerencias. 

Y por supuesto, si quieres suscríbete, comparte y reparte alegría y color.  Sharing is Caring.  Gracias por visitarnos.

Author

Publicista y mercadóloga de profesión, Facilitadora y Consultora por vocación, bloguera de corazón, esposa y madre por elección consciente y feliz, enamorada de la vida.

Write A Comment

Pin It